Ad portas de un nuevo proceso electoral, el JNE empieza a tomar inédito protagonismo publicitario recomendando al electorado estudiar bien las diferentes propuestas de los candidatos, así como interesarse en conocer sus antecedentes personales para luego emitir un “voto informado”.
Aparentemente esto es correcto y con la referida campaña se transmitiría el mensaje de sopesar en la figura de cada candidato el interés de la comunidad por encima de intereses particulares o de gustos personales, y de esta manera quedar con la conciencia en alto al abandonar la cámara secreta.
Sin embargo, analizando un poco, estas recomendaciones pueden resultar fuera de lugar y en el fondo, sin querer queriendo, se podría estar direccionando la intención de voto. En principio si se nos “informa” como a algunos conviene, ya se está induciendo por ejemplo a pensar que los candidatos que no hubieren culminado estudios superiores están por debajo de los que si los tienen.
De igual manera resultarían casi fuera de carrera aquellos candidatos que por algún error en su vida tuvieran algún antecedente judicial ya redimido, o los que sufrieran algún repentino cambio político difícil de tipificar por ley, como el transfugismo.
Tendrían poca opción esos otros candidatos que desempeñaron funciones dirigiendo alguna institución estatal o privada, llámese municipio, gobierno regional, universidad, banco, etc., y se vieron envueltos en investigaciones que siempre dejarían en duda su probidad.
En esta línea de cosas las escalas de valores se tornarían interminables y variopintas, y finalmente el voto bien pensado o informado te puede estar llevando a la conclusión de que tu candidato no sirve y debes votar por otro.
La constitución nos otorga a los ciudadanos igualdad ante la ley y todos los candidatos que cumplieron los requisitos y pasaron las tachas, si ya fueron declarados hábiles por el JNE, tienen el derecho de realizar su campaña electoral e informar libremente de sus proyectos al electorado, sin que el propio ente rector del proceso contradictoriamente esté echando sombras de duda sobre ellos diciendo: ¡cuidado! infórmate bien.
De esto aprovechan muy bien algunos periodistas que cual leñateros a destajo reparten mortales golpes a esos candidatos que teniendo “anticuchos” no se matricularon en su planilla o simplemente no son de su preferencia.
También puede servir de arma de doble filo y dejar la puerta abierta para que cualesquier aprendiz de dictador pueda hacer realidad sus sueños de “impedir que alguien que yo no desee llegue a la presidencia” como descaradamente declarara el presidente García refiriéndose a los candidatos de izquierda.
El JNE debe permanecer completamente neutral y para ello, como en la cancha de fútbol, el mejor árbitro será aquel que menos haga notar su presencia.
Solamente desear suerte a los candidatos para este domingo 3 de octubre y apuntar, en especial para los que resulten ganadores de la justa electoral, una frase sencilla pero irrebatible del poeta y escritor piurano Carlos Manrique León que siempre deberían tener en cuenta, cuando advierte que: “Quien usa el poder para satisfacer caprichos personales, empaña la gloria a la que por otras razones se hubiese hecho merecedor “.
viernes, 24 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
DL 1097, Redondeando una cobardía
“… Para efectos procesales precísase que la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad, aprobada por Resolución Legislativa Nº 27998, surte efectos y rige para el Perú a partir del 09 de noviembre de 2003…”
Esta es la pulpa del decreto legislativo 1097 firmado por el presidente García, dentro de las atribuciones cedidas por el congreso, tratando en forma interesadamente sesgada, dizque, interpretar una resolución del tribunal constitucional.
Absolutamente nadie, ni siquiera los ministros firmantes pueden explicar cual es la razón de fuerza de esta nueva desinteligencia que coloca en la picota del desprestigio internacional al gobierno de salida de Alan García. Luego de zarandearlo por todos lados y de escuchar una gama de opiniones donde nadie puede explicar para que sirve y hacia dónde apunta finalmente el mencionado DL, no nos queda más que buscar en el fondo y encontramos siempre la huella digital que analizada no es otra sino la del presidente García, en tratando de colocar el terrible y cobarde crimen de El Frontón lejos de lo que se pueda llamar Crimen de Lesa Humanidad y cerquita sí a la prescripción como delito común. No debemos olvidar que esta es la táctica de García Pérez para eludir el brazo de la justicia, como ocurrió con otras acusaciones por enriquecimiento ilícito.
Este faschistoide mamotreto ha sido presentado vía ministro Rafael Rey, y no tenemos la menor duda de que el parlamento lo enviará a la misma cloaca donde fueran a parar los famosos DL referentes al desarrollo de la amazonía, que causaron todo el problemón de Bagua con sus mártires civiles y militares, sin ningún culpable a la vista.
Los luctuosos hechos del penal El Frontón han sido calificados como el peor de los crímenes de lesa humanidad ocurridos en el país. Estaba por celebrarse en Lima la reunión de la Internacional Socialista 1986, congresos en los cuales el APRA tuvo siempre marcado protagonismo especialmente en aquel llevado acabo en Bruselas en 1927, donde el joven Víctor Raúl Haya de la Torre deslinda con el comunismo internacional, colocando al partido aprista a la vanguardia de los partidos revolucionarios no comunistas. Sería entonces motivo de orgullo para el joven García el ser elegido presidente de este cónclave socialista. Pero Oh! sorpresa los presos por terrorismo en los penales del Perú también quieren aprovechar esta reunión para hacerse notar y acusar al gobierno de García de abusivo e infractor de los derechos humanos. Se produce el movimiento de protesta en los penales, y después de algunas tratativas y ante la proximidad del aludido congreso, para el criterio de Alan no quedaba otra salida más que la fuerza. Se produce la intervención y se recuperan El Sexto, la cárcel de mujeres, y se deja para el último el penal de la isla de San Lorenzo. Finalmente se decide atacar con fuerza combinada aire-mar, teniendo la responsabilidad directa el capitán de fragata Luis Giampietri bajo la supervisión del ministro Agustín Mantilla y por supuesto la mano de mando de García Pérez. La operación se salió de control y la matanza fue terrible. Sencillamente fue el crimen más espantoso por lo abusivo de la diferencia de fuerzas y el probado repase de rendidos. Todo se pudo evitar solamente sitiando la isla prisión.
Esto es lo que muchos quisieran borrar de la historia con este abominable decreto legislativo, pero no se va a poder, porque siempre habremos quienes horrorizados por estos hechos lo traeremos a primer plano por el resto de nuestros días.
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